Un Ángel le dijo al apóstol Juan: ... Toma, y cómelo; y te amargará el viente, pero en tu boca será dulce como la miel. Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre. Y él me dijo: es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes. (Apocalipsis 10.9-11)
y él profeta Jeremías dice: ...; sabes que por amor de ti sufro afrenta. Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Yahvé Dios de los ejércitos. (Jeremías 15.15-16)
Si tambien has sdo perseguido por declarar la palabra de Dios, que es la verdad, y te has mantenido firme, a pesar de todos los obstaculos y aun asi has seguido tu carrera. Bienvenido.
Algunas veces como Élias, me he sentido desmallar y abandonar la encomienda que recibí, pero mi consuelo viene de Dios, para continuar y deso compartir con otros que tienen el mismo sentir.



No hay comentarios:
Publicar un comentario